Parecía el día de después de los Reyes Magos. Casi seis millones de niños de menos de 14 años han salido este domingo a las calles de España, tras 44 días encerrados en sus casas, con sus patines, bicicletas, pelotas. Todo parecía por estrenar. Algunos pequeños se han vestido incluso con disfraces. La ocasión lo merecía. Pero, aunque muchos ciudadanos sí han cumplido la normativa (mascarilla, distancia social, salida de un solo tutor, con un máximo de tres menores), la picaresca ha llevado a otros muchos adultos a saltársela a la torera.

Por ejemplo, varios padres con más de un hijo han aprovechado para salir ambos a la calle, aunque separados, para coincidir después en un punto concreto. Esta ha sido la infracción más cometida. En Barcelona se han visto imágenes de decenas de personas sentadas, sin mantener la separación física, en la Barceloneta. También ha habido quienes han estado en el espacio público más de los 60 minutos estipulados.

El regreso de la primavera

No está permitido aún poner el pie en los parques ni en instalaciones deportivas, pero las calles se han llenado hoy de una alegría que muchos ya habían olvidado. Ha vuelto la primavera. Alba, de 3 años, va vestida de princesa, con una mascarilla casera de colorines y montada en su patinete. Se para en cada maceta de la calle Segre del barrio barcelonés de Sant Andreu para coger margaritas. Ignora totalmente a los periodistas. La acompaña su madre, Sara: «Le encantan las plantas».

Los niños han sido este domingo la principal clientela de los quioscos de la zona: formaban largas filas (respetando, al menos en Sant Andreu, la distancia de seguridad) para comprar cromos, golosinas, juguetes. Aitana (11 años) y Jordi (13) han salido con su padre, cada uno con su pelota de fútbol. «Preferimos salir, pero hemos llevado bien el confinamiento», apunta Jordi. «Yo estoy en sexto de primaria, es mi último año con mis compañeros y me da mucha pena no haberme despedido de ellos», añade Aitana. El curso escolar se ha suspendido hasta septiembre.

Sanidad advierte de que «se ajustarán algunos criterios» en caso de que no se cumplan las recomendaciones

En la plaza de Can Fabra los pequeños corrían, patinaban, chutaban el balón. Barcelona con niños y sin apenas coches. Una madre y sus dos hijas saltaban a la comba y, al acabar y recoger la cuerda, se desinfectaban las manos con gel. Àlex tiene 4 años y su padre, José, asegura que ha llevado bien el confinamiento. «Mucho mejor que los adultos. Hoy incluso dijo que no era necesario salir», comenta José. Durante estas semanas, la pequeña únicamente ha salido con él a bajar la basura por las noches. «Echa de menos a los amigos, pero dice que no quiere volver al cole». Otra niña, a lo lejos, grita: «¡Una oreneta, una oreneta!». El soleado día y las temperaturas de 20 grados invitaban a la euforia. Ha sido como despertarse tras una larga resaca.

«Extremar precauciones»

Sin embargo, el progresivo desconfinamiento (las salidas de los menores no son sino el tímido inicio de su lento desarrollo) inquieta a las autoridades políticas. El ‘president’ de Catalunya, Quim Torra, ha expresado su preocupación a través de Twitter: «Me llegan comentarios alarmantes sobre la salida de los niños a la calle. Estamos en máxima alerta y hay que extremar las precauciones. Mascarillas, distancias de seguridad y evitar los grupos. La salud de todos está en juego». La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha celebrado hoy que los niños ya puedan salir y no ha descartado abrir parques y playas «en función de cómo evolucionen estos días».

El Ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha asegurado que, según Interior, las recomendaciones, con carácter general, «se están cumpliendo». Pero ha advertido de que, de no seguir siendo así, se «ajustarán» algunos criterios. Por su parte, la vicepresidenta de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha afirmado haber visto fotografías de personas que «disfrutaban con responsabilidad» y «contentas» de salir por fin a la vía pública. Hay, con todo, mucha cautela ante lo que pueda ocurrir en los próximos días. Es más que posible un rebrote del virus.

Madrid amanece

En el centro de Madrid, el día ha despertado nublado, pero poco antes de las doce abrió y las voces de los niños han empezado a colarse por las ventanas. En la zona de la gran plaza de Felipe II, donde normalmente los pequeños se mezclan con las largas colas para entrar en el Wizink Center el día que hay concierto, este domingo las familias disfrutaban desparramadas de la hora de libertad. Cuatro madres y amigas no escondían la truhanería y hablaban entre ellas, a dos metros de distancia y con mascarilla, eso sí, mientras los hijos iban y venían. Al despedirse: «¡Mañana, a la misma hora!».

La Policía Municipal de Madrid identifica a más gente en la calle, pero no excesiva ni aglomerada

Por las aceras de la calles cercanas, algunas parejas con dos hijos salieron a pasear los cuatro. Andan separados varios metros para aparentar. En el cruce de Doctor Esquerdo con O’Donnell, un coche de la policía municipal se para y el agente baja la ventanilla: «¿Tienes el carnet del patinete?», le pregunta a la niña, de 6 años, que va delante con la madre. Ella, vergonzosa, no contesta. La hermana, de 4, que iba detrás con el padre, se adelanta varios metros para defenderla, a la vez que descubre la picaresca: «Eso lo tienen que llevar los papás». Los agentes sueltan una carcajada y siguen su camino, quizás en busca de una infracción más grave.

En Madrid, la Policía Municipal ha identificado este domingo más gente en la calle, pero no excesiva ni aglomerada, y a muchas familias saliendo con ambos progenitores. Además, este cuerpo policial ha comprobado que muchas familias querían estar en los parques, por lo que se reforzó la presencia en estas áreas.

A partir de mañana, sanciones

En València, la tranquilidad general que se ha visto en la ciudad y en el paseo marítimo, ha contrastado con las aglomeraciones e incluso los partiditos de fútbol que se pudieron ver en la zona del antiguo cauce que hay bajo el Palau de la Música, lo que ha llevado al ayuntamiento a amenazar con multas y otras acciones, informa Nacho Herrero. 

«La pedagogía termina hoy a las nueve, mañana [por este lunes] pasaremos a la sanción y, si en los próximos días viéramos que la situación en los parques y en los jardines no es la conveniente, estudiaríamos la posibilidad de cerrarlos», ha apuntado Aaron Cano, concejal de seguridad.

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